Desde niña siempre me hice la película de mi familia, la casa bonita, el marido amoroso y los hijos que iba a tener, hasta sabía si eran niños o niñas. Iba a tener una niña y dos niños. La foto de la familia perfecta en la sala de la casa. No me lo tomen a mal, no creo que no debamos soñar con esas cosas, somos mujeres y jugamos a la casita, a la comidita, a ser mamas y esposas. OBVIO en ese momento no sabemos todas las implicaciones, responsabilidades y cansancio que esto conlleva, pero es parte de nuestra esencia de mujer.
En la sociedad en la que vivimos, los medios de comunicación juegan un rol muy importante en nuestras vidas y nos dictan muchas conductas a seguir para cubrir las expectativas de nuestra tan «EMPATICA» sociedad. La gran mayoría de estas expectativas son totalmente absurdas e irrelevantes ya que no nos llevan a un bien mayor, a sentirnos bien con nosotros mismos, a crecer como personas. Tomamos decisiones a la ligera y con base en las expectativas de los demás. Solo falta ver el contenido en la TV donde no muestran la realidad de la vida y donde hacen mucho hincapié en lo material y en la diferencia de clases sociales. De pura basura llenamos nuestro sentido de la vista que poco a poco va convenciendo a nuestra mente de que esa es la meta a alcanzar: vivieron felices para siempre con sus # hijos, su perro etc. Vuelvo a insistir: La foto de la familia perfecta en la sala de la casa. Vamos cumpliendo expectativas como si estuviéramos haciendo una lista de pendientes:
Estudiar la carrera de moda check
Ser una gran ejecutiva check
Casarte con el príncipe azul check
Comprar tu casa check
Tener equis numero de hijos check
Y aquí es donde quiero hacer una pausa. Cuando determinas el número de hijos que quieres tener, que es lo que te lleva a ese numero? Clichés: ¡Me gustan las familias grandes! ¡Quiero que mis hijos tengan compañeros de vida! ¡Quiero la parejita! etc. etc. Si nos fijamos en la historia de nuestro país, en particular, podemos ver que el número de hijos de las familias es determinado por la época que se vivía: es decir por la sociedad y las expectativas de la misma. Nuestras abuelas tuvieron entre 6 y 12 por lo menos; nuestros padres de 2 a 4. Mi generación en su mayoría 3, y así seguirán las siguientes generaciones: encajando en la sociedad y buscando ser aceptados. ¿Permitimos que las expectativas exteriores determinen hasta el número de hijos que queremos tener?
Ser mamá no es fácil, es muy gratificante pero exige mucho de ti tanto emocional y físicamente. Sostener emocionalmente niños al mismo tiempo que a ti y, muchas veces, a tu marido es agotador. Si fuéramos un poco mas conscientes a la hora de tomar decisiones creo que tendríamos mejores resultados al final del camino. Lo que quiero decir es, si hoy tomaras la decisión de que estudiar ¿escogerías la misma carrera que hace años? Hoy sabes para que eres bueno y mas importante, sabes que te gusta. Probablemente todo esto se va dando con la madurez y es un proceso que no puedes adelantar; pero lo que sí puedes hacer es conocerte más a ti mismo. Realizar auto observación, entender tus reacciones, miedos; conocer tus fortalezas y debilidades emocionales. Te aseguro que si esto lo aprendiéramos desde niños tomaríamos mejores decisiones a lo largo de nuestra vida.
En el caso de los hijos, es lo mismo. Es importante saber, antes que nada, si te gustan los niños. ¿Eres paciente? ¿te gusta jugar? ¿cómo estás emocionalmente?, ¿qué puedes ofrecerle a un niño o a varios? Tomar la decisión del número de hijos debe ir de la mano con tu capacidad emocional. En varios libros que he leído dice justo que para eso es el embarazo, para prepararnos emocionalmente para los cambios que vas a tener en tu vida, para poder recibir a tu bebe con mayor conciencia. Desgraciadamente poca gente se informa y vive este tiempo así. Nos preparamos, pero no emocionalmente. Preparas el cuarto, la carriola, la cuna, sillita; el entorno físico y dejamos de lado el energético y el emocional, NOSOTRAS, que será de lo que el bebe más se nutrirá y en donde se podrá revelar de forma segura.
Un día escuche a alguien decir «tuvo un hijo para tener la foto de la sala, y ahora quiere otro» esto me llego mucho y me tomo meses entender porque esta frase me rondaba tanto en la cabeza. Me di cuenta que era porque yo misma me cuestionaba la maternidad y entendí que la decisión de tener 3 hijos no la hice de forma consciente. Creo que mucho fue dejarme llevar por la vida y cumplir expectativas de afuera e incluso cumplir un sueño que desde chica mi cabeza tenía planeado hacer. Amo a mis hijos y no los cambiaría por nada, pero me doy cuenta que muchas veces no tengo la capacidad emocional de sostenerlos y sostenerme. Cuando hacen berrinche dos al mismo tiempo, terminamos siendo 3 porque me engancho yo también. Cuando atiendo emocionalmente a uno porque está en crisis los otros se sienten desatendidos y caen en crisis y así todos los días. A la par de las tareas cotidianas de casa y escuela. Es agotador.
Sin embargo, aún cuando no sé que fue lo que realmente me llevo a tener 3 hijos y aún cuando sé que no lo hice de forma consciente y que no trabaje en mi emocionalmente antes de tenerlos; la vida me ha dado la oportunidad de a través de la maternidad hacerlo. Ser mamá de 3 hijos ha sido tan agotador como gratificante. En sus problemas he podido trabajar los míos. Mis hijos me han dado la oportunidad de encontrarme y saber quien soy, que quiero y que me gusta y más importante hacia donde voy. He podido sanar mis heridas y aceptarme tal cual soy.
No importa el número de hijos que tengas, sostenerlos emocionalmente es una gran tarea y si no te preparaste anticipadamente para ello, lo mejor que puedes hacer es fluir y crecer internamente tú al mismo tiempo que tus hijos van creciendo.
Ya los tengo y ahora ¿Qué me queda? seguir leyendo, aprendiendo y observándome, hacerme responsable de mis debilidades emocionales y aceptarlas tal cual. Cuando el berrinche me supera y empiezo a engancharme, darme tiempo fuera. Y lo mas importante, disfrutarlos en medio del caos porque son lo mejor que me ha dado la vida y crecen muy rápido.
No cumplas expectativas de la sociedad, vive tú vida como tú decidas que quieres y puedes.
Toda la razon!!! Cuando es consciente y cuando es por follow the flow? Por lo menos nos damos cuenta que necesitas leer aprender etc etc!
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Es consciente cuando decides un determinado número de hijos de acuerdo a tus propias capacidades emocionales para poder sostenerlos. La verdad es que siempre te sobrepasan en algún momento aún cuando sólo tengas uno. Sin embargo, para mi, es distinto pensar que vas a tener dos hijos porque todas tus amigas dicen lo mismo, como ejemplo, a que hayas evaluado con tu pareja a fondo todas tus posibilidades de darles sobre todo tiempo. Esto para mi sería hacerlo consciente. Espero esto te ayude y gracias por tu comentario.
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